Qué juguetes traer de Madrid (y por qué dicen más que un imán de nevera)
Alfareros de papel
-
Cómo encontrar regalos para bebés y niños pequeños hechos en España (y que quepan en la maleta)
-
Todos hemos vuelto alguna vez de un viaje con una bolsa de imanes, llaveros y camisetas que a los pocos meses acaban en un cajón. Con los niños pasa algo parecido: compramos deprisa, en el aeropuerto o en la primera tienda que encontramos, y el "recuerdo" dura lo que dura la novedad.
Pero hay otra manera de volver a casa con algo de Madrid: un objeto que el niño pueda tocar, mover, construir, chupar si tiene meses, o inventar historias con él. Un juguete sencillo —de madera, de tela, bien hecho— no se mira desde la estantería. Se usa. Y eso cambia por completo lo que queda en la memoria. Un estudio no hace falta para saberlo: cualquiera que haya visto a un niño de tres años jugar media hora con una caja de piezas de madera, y cinco minutos con un juguete de luces y sonidos, sabe cuál de los dos vuelve a aparecer semana tras semana. El primero se convierte en parte de su juego cotidiano; el segundo, en un recuerdo de "aquel viaje a Madrid" cada vez que se topan con él en el fondo del armario.
Así que si estás paseando por Madrid y buscas algo para llevar a los más pequeños de la familia —o para regalarte a ti mismo el gusto de traer algo con sentido— aquí van tres directrices que merece la pena explorar.
-
-
Juguetes tradicionales españoles que se siguen fabricando hoy
España tiene una tradición artesanal de juguete de madera y de tela que sigue viva, aunque no siempre sea visible entre la oferta turística habitual. Trompos, sonajeros de madera torneada, piezas de construcción, muñecos de trapo cosidos a mano: son objetos que llevan generaciones fabricándose casi igual, con pequeños talleres familiares detrás en lugar de grandes fábricas.
Elegir uno de estos juguetes como recuerdo tiene una doble ventaja: por un lado, es un objeto genuinamente "de aquí", con historia real detrás y no un producto genérico fabricado en serie en cualquier parte del mundo; por otro, sostiene a los pequeños talleres que mantienen vivo ese oficio. Es un recuerdo de Madrid que también es un recuerdo de una manera de hacer las cosas. Grapat te encantará a ti y a tus peques y sus opciones para bebés y niños y niñas de más de tres años, alineados a Pedagogías respetuosas como Waldorf o Montessori y con un acabado a mano cuidado y entrañable serán un acierto seguro
-
Si viajáis con bebé: pequeño, ligero y de materiales naturales
Cuando se viaja con un bebé, el criterio cambia: lo que importa no es tanto el simbolismo como que el objeto quepa en la maleta, pese poco y sea seguro para llevarse a la boca. Aquí los mejores recuerdos suelen ser los más discretos: un sonajero de madera maciza, un mordedor de algodón orgánico, un muñeco de tela sin piezas pequeñas. Nuestros favoritos son los de Oli & Carol, mordedores y juguetes de caucho natural diseñados por esta firma española joven y exitosa. Sus colorantes alimentarios y el caucho natural los haces cuidadosos con el planeta y con tu peque.
Son objetos que no ocupan espacio, no añaden peso y, además, acompañan al bebé mucho más allá del viaje: se convierten en parte de la rutina de sus primeros meses. Un buen indicador a la hora de elegir es fijarse en los materiales —caucho,madera maciza sin barnices agresivos, telas naturales, tintes no tóxicos— y en que el tamaño y la forma sean adecuados para la edad del bebé.
-
Cómo elegir sin perder tiempo paseando
Si no queréis dedicarle media tarde a la búsqueda, una guía rápida:
- Para bebés (0-12 meses): materiales naturales, piezas grandes, sin componentes pequeños ni pilas.
- Para primera infancia (1 a 2 años): juguetes de encaje, apilables o de arrastre; uy no lo olvides, cuanto más simples, más juego dan.
- Para niños de 3 a 6 años: construcción, juego simbólico (cocinitas, muñecos, animales) o primeros juegos de mesa sencillos. Los podrás encontrar en tamaño Pocket o Tiny, como los creados por Londji, y a variedad incluye tanto puzzles como juegos de mesa. Puedes estar muy tranquila, cabrán en cualquier maleta o mochila. Sus juegos y materiales están diseñados para despertar la curiosidad, son muy sostenibles y tan bonitos y divertidos que los hará un recuerdo inolvidable de vuestro viaje a Madrid.
- Lo que conviene evitar: cualquier cosa que solo se pueda mirar o apretar un botón. Si el juguete "hace" todo el trabajo, el niño no tiene mucho que hacer con él.
-
Un último apunte
No hace falta gastar mucho, basta con elegir algo que el niño o niña pueda hacer suyo, construirlo, desmontarlo, llevarlo de una habitación a otra, inventarle una historia. Eso es lo que convierte un objeto de viaje en un recuerdo de verdad.
Si os apetece verlos en persona, en Kamchatka Magic Toys, en el Barrio de las Letras, pleno corazón del Madrid más artístico y con solera, tenemos una selección pensada precisamente para eso: juguetes artesanales, en su mayoría de origen español y europeo, elegidos con criterios pedagógicos y no solo estéticos.




