La ecología no es sólo un valor añadido, es una necesidad y, en nuestro caso, un compromiso vital. Nuestro mundo está sufriendo y nuestra responsabilidad es contribuir a conservarlo ¿Cómo? Desde nuestro ámbito de acción promoviendo y ofreciendo productos que sean amigables con el ambiente. ¿Por qué en Kamchatka privilegiamos la madera y tejidos como la lana y/o el algodón? Por dos razones fundamentales, porque son más beneficiosos para los niños y porque son más beneficiosos para el planeta. Los beneficios para los niños son evidentes: al ser productos naturales, el riesgo de alergia es mínimo, sus texturas desarrollan los sentidos porque tienen temperatura, olor, sonidos y colores que les son propios. Además son más duraderos y también muy seguros. ¿Cómo es beneficioso para el planeta? Pues sencillo, ¡porque no contaminan! Las plantaciones de las que proceden nuestras maderas son de bosques controlados PEFC y los tintes son de base acuosa con lo que se evita utilizar barnices o productos derivados de aceites que, además de poco ecológicos, podrían resultar tóxicos para l@s pequeñ@s.
Crear sensibilidad ecológica en nuestros niños y niñas es indispensable para crear adultos más conscientes del valor del respeto al planeta. Escoger un juguete ecológico representa entonces un acierto, no sólo por el valor en sí mismo en la contribución inmediata al cuidado de la tierra, sino en la siembra de una conciencia ecológica en quienes, en el futuro, tendrán a su cargo la responsabilidad de gestionarla.
En Kamchatka estamos comprometidos con la ecología, por lo que privilegiamos los juegos y juguetes que "educan" y concientizan sobre la importancia de cuidar el planeta. Nuestra casita de muñecas ecológica dotada de celda solar, colector de agua de lluvia, una bici en lugar de coche, un generador de energía eólica y contenedores para el reciclaje de residuos, todo preparado para que el niño se familiarice desde muy pequenín con las energías renovables de forma natural y divertida... Ofrecemos libros como ¿Qué le pasa al planeta? (editorial Usborne) explica de forma sencilla a los niños entre 6 y 8 años qué es eso del cambio climático, Salvar nuestro planeta(editorial Combel) libro con solapas para enseñar a los peques de casa entre 3 y 6 años cómo pueden colaborar reciclando y conservando. En Ayudo a mi planeta (editorial Blume) los niños mayores encontrarán información supervisada por WWF sobre las especies en peligro de extinción.
Además ofrecemos con Little Experience (casa inglesa reputada en el sector juguetero) una serie de kits para manualidades en los que l@s niños emplearán hasta la caja para que ni el packaging sea un residuo. Villa Carton es un buen ejemplo de este concepto innovador, casas de muñecas o de juego fabricado en cartón reciclado para colorearlas y jugar en ellas son también un ejemplo de la cada vez más frecuente tendencia por lo ecológico y natural.
En Kamchatka trabajamos con marcas que han sido reconocidas internacionalmente por su compromiso ambiental: Haba, Wishbone Bike, Plantoys, Selecta o Käthe Kruse, representan una apuesta firme por la fabricación de juguetes llamados “amigables con el planeta”. Kamchatka, una tienda verde, alternativa y con encanto!
